Nociones básicas para una buena iluminación de tu hogar I

Primera parte: tipos de bombillas

A veces no lo tomamos en cuenta, pero solo cambiando la iluminación de nuestro hogar podemos mejorarlo muchísimo. Si, has leído bien, con solo cambiar las bombillas puedes incluso hacer que una habitación parezca más amplia. Pero, ¿conoces cuáles son los diferentes tipos de luces? Cuando vayas a comprar bombillas tendrás un montón diferentes y es fácil hacerse un lío si no se tienen algunos conceptos claros.

Las Bombillas

Si hablamos de una bombilla seguro que lo primero en lo que piensas es en algo así:

Pues bien, esto es en realidad una bombilla incandescente. Sin ánimo de ponernos demasiado técnicos te diremos que se trata de un dispositivo que produce luz mediante el calentamiento de un filamento de wolframio mediante el paso de corriente eléctrica. Actualmente se considera poco eficiente, ya que el 85 % de la electricidad que consume la transforma en calor y solo el 15 % restante en luz. Se han ido sustituyendo por motivos tanto de consumo como de contaminación desde hace unos años.

Los otros tipos de bombillas que podrás encontrar son

Las halógenas

Se trata de una evolución de las incandescentes. La diferencia consiste en unos materiales distintos, tanto para el filamento como para el vidrio, que se ha sustituido por un compuesto de cuarzo que soporta mucho mejor el calor. Aunque también desprenden calor tienen un mejor rendimiento que las incandescentes y también una mayor vida útil.

Las de bajo consumo o lámpara fluorescente compacta

Usan la tecnología de los tradicionales tubos fluorescentes para conseguir  lámparas de menor tamaño que puedan sustituir a las lámparas incandescentes con pocos cambios en la armadura de instalación y con menor consumo que aquellas. Aumentan su brillo poco a poco y no de forma inmediata y cabe destacar que contienen compuestos tóxicos por lo que es muy importante llevarlas a un sitio adecuado al deshacerse de ellas.

 

 

 

Aunque todas ellas mejoran el rendimiento, el consumo y el tiempo de vida útil de la bombilla tradicional incandescente hay un tipo de luz que las ha batido a todas y que está sin duda destinada a sustituirlas: el LED.

Las siglas LED provienen del inglés light-emitting diode o diodo de emisión de luz. Los primeros ledes se emplearon en los equipos electrónicos y ofrecen muchas ventajas sobre las fuentes convencionales de luces incandescentes o fluorescentes. Entre estas ventajas podemos citar un menor consumo energético, una vida útil sensiblemente más larga, una robustez física mejorada y un tamaño más pequeño. Además cuentan con la posibilidad de ser fabricados en distintos colores.

¡No te pierdas la segunda parte de nuestro especial nociones básicas de la iluminación de tu hogar!